Tiny house Project

Encontramos esta fotografía [1], que pese a parecer el anuncio de unos almacenes de bricolaje nos muestra en realidad la casa de una familia. A principios del siglo XXI surge en Estados Unidos el Tiny house-movement, un movimiento que aboga por vivir en casas pequeñas. Se trata de un colectivo vinculado a la construcción y la arquitectura, interesado a la vez en cuestiones sociales.

Muy a menudo la prensa recoge ejemplos de prototipos de micro-viviendas. Normalmente estamos acostumbrados a ver en estos ejemplos nuevas soluciones constructivas o mejoras técnicas en materia de sostenibilidad. Muy raramente nos encontramos con casos en los que más allá de la forma de la vivienda, se nos explique qué razones han motivado este tipo de hábitat.

Vivir en una casa de 9 m2 es, sin lugar a dudas, una manera de vivir más barata; aunque para Jay Shafer, miembro del movimiento, es sobre todo una forma de resistencia [2]. Frente a la administración en los Estados Unidos , que promovía durante los últimos años la idea de que era posible vivir en grandes casas aunque no se pudiera asumir su coste; este tipo de iniciativas parecen haber entendido el problema de raíz. Renunciar a metros cuadrados significa un rechazo a la manera que se supone debemos habitar desligada de costosos mantenimientos, gastos de luz, gas y electricidad y  sobretodo sin hipoteca. Vivir con menos espacio es posible si la casa tiene además un espacio exterior donde expandirse.

La administración estrechamente ligada al mercado inmobiliario, ¿genera unos estándares de cómo debe ser una vivienda definiendo normativizando? El número de metros cuadrados de cada pieza impidiendo vivir en estas micro-casas. Al colocar un par de ruedas bajo la tiny-house se consigue que esta se convierta en términos legales en una autocaravana. La operación es muy inteligente en la medida que no se opone frontalmente a la normativa, sino que la esquiva cuidadosamente.

Este tipo de iniciativas nos hacen ver como a menudo, colectivos o movimientos sociales se adelantan a la administración, dando soluciones reales y imaginativas. La propuesta no es vivir en una autocaravana sino aprender de la autocaravana para vivir en una casa que podamos pagar.

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[1] The New Yorker 25-07-11

[2] Youtube

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